Mi Historia

Una historia de superación, gratitud y la convicción de que siempre se puede volver a empezar

Joel Bachmann

Mi nombre es Joel Bachmann y, si hoy estás leyendo estas líneas, quiero decirte algo desde el corazón: gracias. Gracias por tomarte el tiempo de conocer mi historia. La gratitud es el valor que guía mi vida, incluso en los momentos más difíciles.

A los 26 años llevaba una vida activa: trabajaba como profesor de tenis, estudiaba la Licenciatura en Administración en la Universidad Nacional de Rosario y pasaba largas jornadas entre clubes y facultad. Todo parecía avanzar con normalidad hasta que, en noviembre de 2010, una resonancia magnética cambió mi vida para siempre: me diagnosticaron un tumor en el cerebelo.

El 1 de diciembre de ese año entré a quirófano con la esperanza de una cirugía simple. Sin embargo, la operación se complicó de manera inesperada: sufrí un edema cerebral masivo que obligó a los médicos a intervenir de urgencia y a generar una lesión neurológica. El resultado fue una hipotonía muscular que afectó todo el lado izquierdo de mi cuerpo.

Lo que siguió fue un camino largo y desafiante: un mes en terapia intensiva, varios meses internado, múltiples cirugías, rehabilitación neurológica, volver a aprender a sentarme, a hablar, a comer, a caminar. Pasé fiestas, cumpleaños y meses enteros en una cama. Perdí peso, fuerza y autonomía. Pero nunca perdí algo fundamental: las ganas de vivir y de volver a empezar.

Nada de esto lo atravesé solo. Mi familia, mis amigos, mis alumnos, cada profesional de la salud que me acompañó, y especialmente mi médico, el Dr. Jorge Román, fueron pilares en cada etapa. El amor fue —y sigue siendo— la fuerza que me sostuvo cuando el cuerpo no respondía.

Con el tiempo, la constancia hizo su trabajo. Volví a caminar. Volví a trabajar. Retomé mis estudios. Empecé a reconstruir mi vida con paciencia, disciplina y una voluntad que no sabía que tenía. A los 29 años retomé la carrera de Administración y di un paso enorme: comenzar a convivir con quien es hoy mi compañera de vida, María. Juntos formamos una familia y hoy soy papá de dos hijos que me recuerdan todos los días por qué vale la pena levantarse y dar pelea.

En 2018 me recibí de Licenciado en Administración. En 2020 me especialicé en finanzas. En 2022 tomé una decisión clave: dejar la relación de dependencia y comenzar mi camino como asesor financiero independiente. Elegí este rumbo porque siempre creí que aprender a gestionar el dinero es aprender a tomar mejores decisiones de vida. Así como yo tuve que aprender a reconstruirme paso a paso,

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